¿Son huellas en la arena?, sí, porque como los pies que caminan por ella todo lo que transcurre en nuestra vida se marca en nosotros, a veces la tormenta traerá olas que borren esas pisadas, otras soplará el viento, otras solo serán acaricidas por el mar, hasta formar parte de él. Como esas huellas nuestra existencia es efímera, pero ocupamos un momento en el tiempo, un lugar en la orilla, un instante cargado de belleza.

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lunes, 4 de febrero de 2013

AULAS SALUDABLES. Maestros y alumnos emocionalmente inteligentes







Hace un par de sábados tuve una cita con la inteligencia emocional, esa asignatura tan olvidada por la población, y y que todo individuo debería enarbolar para alcanzar las más altas cotas de eficiencia y motivación sobre cualquier persona a nuestro alrededor, más si cabe en el caso de los padres y docentes.

Olivia Recondo Pérez, Iñaki Cuevas Alzuguren y Jon Marcuartu Barquín, fueron los “revisores de niveles” de las cualidades de los allí asistentes en esta esfera esencial de toda persona.  Y es que, como nos contaba Olivia, las instalaciones no cuentan si nosotros no tenemos la actitud idónea para explotar nuestras capacidades y las del otro. Nuestra función no debe limitarse al adoctrinamiento, sino a dar, recibir, acompañar, crear, ser amable, escuchar, resolver, enseñar –por supuesto que sí-, organizar, gestionar… Y un título universitario no acredita todo eso. Nos permite optar a un empleo, pero debemos saber desarrollar con responsabilidad la tarea que se nos encomienda.

La jornada comenzó con la proyección de un montaje de animación de Ain Karem, que ya ponía de manifiesto lo que debíamos ser cada día de nuestra vida para los demás. Y es que, en ésta ardua labor, debemos pararnos y buscar un “Yo” saludable en el entorno. Uno, en el que tal vez encontraremos situaciones de negatividad alrededor que nos corresponde cambiar con una sonrisa; al igual que situaciones de positivismo en el que nuestra apatía pueda entorpecer el desarrollo del grupo. Tenemos el talento para modificar cualquier coyuntura que impida nuestra evolución personal y la de los individuos que nos acompañan, y por ello, el deber de ejercitar dicha aptitud. En nuestra mano está usar la tolerancia, la paciencia, en ocasiones, restar importancia, o abusar del “ketedén”, una medicación sin receta y con implacables efectos secundarios.

Mediante la inteligencia emocional hemos de atender, comprender y regular nuestros estados emocionales. Y eso, implica “saber mirar a lo que sentimos sin miedo”. Consideramos en nosotros la tendencia habitual a pasar por el filtro subjetivo todo, porque no existe la objetividad pura, nuestro estado emocional es el que determina nuestras reacciones. Si nos ha cogido un atasco, nuestro ánimo será propenso a tomar una decisión “objetiva” bajo predisposición subjetiva, totalmente diferente de la que se  tendría, si nos hubiésemos encontrado un billete de 50 euros al salir de casa.

Cuántas veces nuestro corazón nos dice lo que de verdad queremos hacer, pero nuestra cabeza dice lo contrario, hacemos caso a la cabeza, y años después nos arrepentimos dolientes por no haber escuchado a nuestro corazón, pero ya es tarde? Somos así, sabemos lo que queremos, lo sabemos de verdad, pero no hemos aprendido a escucharnos, no hemos aprendido a creer en nosotros. Creemos que la felicidad consiste en ser objetivos, pero descubrimos que no, que consiste en ser subjetivos, porque los pensamientos cambian, no así las emociones que únicamente las doblegamos, reprimimos. Y es que, nunca somos realmente objetivos, y quien espera tomar una decisión con objetividad miente. Por tanto, la realidad, la única, no será la que creamos tomar con la objetividad de la cabeza, sino que la que nos hará feliz, es la que en nuestro fuero interno, sabemos, deseamos, queremos, la puramente subjetiva y emocional.

Olivia, nos comentó igualmente la importancia que tiene en el crecimiento de nuestros chavales, para permitir su desarrollo emocional la no represión, ni alentarles a la sublimación de sus emociones. Y es que, hay que vivir la autenticidad de las mismas. ¿Cuántas veces vemos a un crío llorando y le decimos, no llores, no te agobies, y en realidad con eso no hacemos sino bloquear sus emociones? Debemos permitir que los niños expresen como se encuentran, que reconozcan sus emociones, y las dejen fluir, pasando por la alegría, el dolor, y la tristeza, comprendiendo el proceso. De otra forma, el niño reprimirá las emociones sin conocerlas, no creciendo, no aprendiendo a conocerse, y estallando cuando acumule toda la tensión.

El fin de la escuela es ser lugar de aprendizaje, no solo en la materia intelectual, sino también en aprender a conocerse, en reconocer los propios talentos. Y para ello, el educador debe vibrar son su labor.

Tras la magnífica y elocuente exposición de Olivia, Jon e Iñaki trataron en talleres por grupos dinámicas más personales y participativas dirigidas a explorar nuestro humor, y la importancia de reírnos de nosotros mismos, y de parar la clase perdiendo tiempo para ganarlo. El cambio que produce una sonrisa en el otro, o el relieve que alcanza el que el profesorado se conozca e interactúe entre sí por el bien común. Iñaki y Jon, demostraron increíbles cualidades el dominio del lenguaje no verbal, y en el conocimiento del individuo y de la aplicación de la inteligencia emocional de profunda trascendencia en el desarrollo del trato con el otro. Olivia por su parte, en su taller posterior, nos ayudó a encontrar nuestro centro, promoviendo la importancia de la meditación, del encuentro con uno mismo, de la reflexión para el crecimiento personal.

Desde aquí, agradecer a los tres ponentes la enriquecedora mañana que me/nos nos regalaron y que finalizaron recomendándonos un par de libros de los que hago llegar el título.

TAMBLYN, Doni. Reír y aprender. 95 Técnicas para emplear el humor en la formación. Editorial Desclée de Brouwer.
LOPEZ BENEDÍ, Juan Antonio.  Reír para vivir mejor. Ed. Obelisco.

Nota adicional del 09/02/2013 Gracias Olivia Recondo, ojalá lo hubiera sabido antes, gracias Ixcis.

miércoles, 9 de enero de 2013

LA FUERZA DE LA COSTUMBRE





Cuando los recién casados celebraron por primera vez la Nochebuena, ella se esmeró en preparar la cena repitiendo cuidadosamente las costumbres de su casa. En la mesa no faltaron flores, ni velas: todos los detalles habían sido cuidados con esmero. Al terminar el pescado él comentó:

-Mari, este besugo está extraordinario, pero dime ¿por qué le has cortado la cabeza antes de meterlo en el horno?
-Pues la verdad es que no sé, pero mi madre siempre lo ha hecho así…
Año tras año se repitió la escena hasta que una vez, al terminar de cenar, la esposa telefoneó a su madre:
-Mamá, ¿por qué hay que cortar la cabeza al besugo antes de introducirlo en el horno?
-Muy sencillo, hija. Tu padre siempre se empeña en comprar un ejemplar muy grande y mi besuguera es muy pequeña…


* “Siempre se ha hecho así” decimos a veces para justificar nuestras costumbres, hábitos o tradiciones, pero en pocas ocasiones nos molestamos en investigar las razones de esos comportamientos. ¿Qué ocurriría si algo, de vez en cuando, no fuera como siempre?

* Cuenta el evangelista: “Un sábado iba Jesús por entre unos sembrados. Sus discípulos se pusieron a arrancar espigas y desgranarlas entre las manos y comerse los granos. Algunos fariseos, al verlo, dijeron. ¿Por qué hacéis en día festivo lo que no está permitido?”. LC 6, 1-2

Texto y comentarios extraídos de: GÓNZALEZ PAZ, Antonio. Vivir al revés. Relatos para educar en valores. Madrid: PPC, 1999


Bonita foto, de luz liberadora de... nosotros mismos...

domingo, 12 de febrero de 2012

CRITICA AL CONSERVADURISMO Y ELOGIO A CORRER RIESGOS




Quien solo busca cuidar su vida, protegerla y defenderla, la echa a perder. Quien no sigue las aspiraciones más nobles de su corazón por miedo a fracasar, ya está fracasando. Quien no toma iniciativa alguna por miedo a equivocarse, ya se está equivocando. Quien solo se dedica a conservar su virtud y su fe, corre riesgo de enterrar su vida. Al final no habremos cometido grandes errores, pero no habremos vivido.

PAGOLA, J.A. El camino abierto por Jesús. Mateo. Madrid, PPC 2010.  Pág. 278

Relación: (Mt 25, 14-30)


domingo, 13 de noviembre de 2011

Guerrero de la luz




Creer en señales. El guerrero de la luz sabe de la importancia de su intuición. En medio de la batalla no tiene tiempo para pensar en los golpes del enemigo, así que se guía por su instinto y obedece a su ángel. En tiempos de paz descifra las señales que Dios le envía. La gente dice: `Está loco´. O: `Vive en un mundo de fantasía´. O aún más: `¿Cómo puede confiar en cosas que no tienen lógica?´ Pero el guerrero sabe que la intuición es el abecedario de Dios, y sigue escuchando el viento y hablando con las estrellas.

Creer en el amor. Para el guerrero, no existe amor imposible. No se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que detrás de la máscara de hielo que se pone la gente existe un corazón de fuego. Por eso, el guerrero arriesga más que los demás. Busca sin cesar el amor de alguien, aunque ello signifique tener que oír muchas veces la palabra `no´, volver a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma. Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, no es nada.

Paulo Coelho.

jueves, 7 de octubre de 2010

LOS CAMINOS DEL SILENCIO



Ayer leí Los Caminos del silencio, de Michel Hubaut, editorial PPC. Ha sido una lectura de lo más reconfortante, una de las mejores en mucho tiempo, y más teniendo en cuenta que el día anterior El vencedor está solo de Paulo Coelho, me dejó un poco decepcionada, imagino que éste autor que me entusiasmó con El Alquimista tiene difíl volver a conseguir en mí aquellas sensaciones, pero yo sigo confiando en él, leyendo sus libros, y sus artículos (éstos últimos bastante a la altura de lo que espero de él), quizá algún día recobre el espíritu de ese libro. Pero, como iba diciendo, mi lectura de ayer, fue realmente fascinante, me tocó el corazón, y me llevó a la reflexión. Os dejo algunas notas que tomé del libro, y así quizá os anime a comprarlo.

“El silencio es una necesidad vital, para el hombre, como el aire que respira, como el pan del que se alimenta. Pues no está en juego su propia identidad, sino también la calidad de sus relaciones y el porvenir de toda su vida social”.

Cap 1. ¿Acaso hoy en día se reserva el silencio a los enfermos y a los muertos (en referencia al cartel de y al toque de corneta).

Cap. 2 “Es una necesidad urgente que volamos a encontrar los caminos del silencio. […] Recuperar el sabor de los placeres sencillos. El de caminar al alba por la orilla del mar. Respirar por todos los poros de nuestra piel el aroma de la brisa marina de nuestra tierra natal. Escuchar el rugido de las olas o el chapotear regular del flujo y reflujo del agua, eco de nuestra milenaria historia. Escuchar el silencio de las cumbres nevadas cuya majestuosidad nos habla de la pequeñez del hombre y también de su grandeza pues es causante de su propia insignificancia […].

Pero veremos que ese descanso físico no es sino una etapa. El silencio no es solo una ausencia de ruidos. Debe acompañarse del silencio psicológico para abrir la puerta a otros niveles de silencio, el de la conciencia y el del alma del corazón que escucha al espíritu.”

Cap 3. “La primera etapa del aprendizaje del silencio consiste a menudo en volver a aprender a familiarizarse con esas mil y una pequeñas notas que componen la música del silencio […]. Mira y escucha un árbol, una flor, un guijarro […] el lamento del viento, el crepitar del fuego, el silencio del sol poniente. Y silencio incluso del mar que rige.

Aquel que no sabe escuchar la música de la creación no sabrá escuchar a los demás, y menos aun percibir el silencio de Dios”

Cap 14. “Es ante todo en el nivel del diálogo interior consigo mismo donde el hombre trata de leer y comprender su propia historia, su pasado, su presente y sus proyectos, analizar sus triunfos y sus fracasos, sus sueños y sus decepciones, sus alegrías y sus penas, en resumen unificar su vida a largo plazo, so pena de ser un tapón de corcho que avanza al capricho de las olas del paso del tiempo.”

Cap 15. “Pero el drama del hombre moderno consiste en que, al haber desertado de su ´corazón´ ya ni siquiera sabe que posee una ´vida interior´. Por consiguiente ¡tiene miedo al silencio, que confunde con el vacío!. Guardar silencio es una manera de preparar nuestro ´corazón´ para acoger el deseo del Espíritu en nosotros. La oración cristiana surge ante todo en el silencio, no de una necesidad o de un temor del hombre, sino de una llamada al interior del Espíritu, la oración amiga en la iniciativa de un Dios Amor que desea colmarnos con su presencia”

Cap 28. ORACIÓN PARA OBTENER LA GRACIA DEL SILENCIO

“Señor, concédeme

no el silencio que me hace prisionero de mí mismo,

sino el que me libera y abre en mí espacios nuevos,



no el silencio del cuerpo agotado por los paraísos artificiales,

sino el del alma que respira en el umbral de tu reino,



no el silencio del temor a los demás y al mundo,

sino el que me acerca a todo hombre de la creación,



no el del egoísmo, frío, indiferente y altivo,

sino el que arraiga, fortalece y purifica la ternura del corazón,



no el silencio de la ausencia vacía, del monólogo solitario,

sino el del encuentro, de la intimidad en tu presencia,



no el silencio de la cobardía o la resignación,

sino el que prepara para el combate por la verdad,



no el silencio de los excluidos, de los que no tienen voz,

sino el que alimenta la fuerza de los pueblos que se levantan,



no el silencio del hombre que huye,

sino el del hombre que te busca,



no el silencio del hombre que cavila sin tregua sobre sus fracasos,

sino el que reflexiona para descubrir sus causas,



no el silencio de la noche de la desesperación

sino el que aguarda la luz de la aurora, de la esperanza,



no el silencio del rencor, del odio, de la venganza,

sino el del sosiego y el perdón,



no el silencio del locuaz, lleno de palabras, lleno de sí mismo,

sino el del corazón que escucha el murmullo del Espíritu,



no el silencio del invadido por demasiadas preguntas sin respuesta,

sino el de la maravilla y la adoración,



no el silencio del olvido de la tumba, de la muerte,

sino aquel en el que la materia se recarga de energía del Resucitado,

en espera de una vida nueva en tu luz…”

viernes, 27 de agosto de 2010

ENCONTRARSE ES TODO




Debido al abandono al que me encuentro sometida por parte de mi bibliotecario personal, que en los últimos meses no me ha prestado ninguna lectura, decidí refugiarme en los clásicos, valores seguros en los que imbuirme durante algunas horas, pero he de admitir que no me he sentido cómoda del todo, está bien para ocupar el tiempo, y para que un amante de la escritura aprenda buena técnica, pero tal vez mis elecciones no han sido todo lo acertadas que debieran porque no he sentido ese palpitar del corazón que siempre me provoca un libro entre las manos, no me quejo del tiempo dedicado pues tienen una calidad literaria que las novelas que pretenden tener algo de pseudo-históricas, tipo best-seller no alcanzarán a tener ni en brazos de Morfeo, pero…desobedeciendo el intelecto y la amplia formación técnica que me pueden proporcionar, decidí pedir prestado a la Biblioteca Nacional Encontrarse es todo de José María Arnaiz, un libro que estuve a punto de comprar para mi amigo Rober hace cosa de un año, pero que finalmente rechacé por otro del que un día pondré alguna nota en el blog. Dentro de las lecturas de su campo no es quizá la que más me ha aportado, pero tiene algunas notas interesantes que he decidido compartir con vosotros.

El objetivo principal del ejemplar, como el propio autor establece, consiste en reafirmar el sentido y el valor del encuentro en la existencia humana. “Si queremos una vida personal, familiar, social y cristiana que sea alternativa a la actual, necesitamos colocar en el centro de nuestras opciones la perspectiva del encuentro […] que posee una gran capacidad transformadora; nutre nuestro espíritu. Hace pasar de la tristeza al gozo, de la oscuridad a la luz, de la debilidad a la fuerza, del rechazo a la acogida”.

Pág. 60. “la escucha, tal como la hemos descrito, no es un acto de cortesía, dejar hablar a otro para después decirle que está en lo cierto, o bien equivocado. Escuchar es mucho más que oír; es una actitud, un modo de ser que compromete a toda la persona. Cuando uno se dispone a escuchar, lo hace con todo su ser, con su cuerpo, con su alma y con lo más hondo de su corazón. Escuchar tiene que ver con los sentidos, con la inteligencia, la voluntad, con la disponibilidad para abrirse y dejarse tocar poa la voz del otro. No es pasivo, es el primer paso para el diálogo verdadero y para el encuentro.”

Pág. 62. “El encuentro lleva a la comunión […] de la comunión se pasa al servicio, a la ayuda. Uno se abre a las necesidades de los demás. El servicio nos saca de las propias fronteras; nos lleva a dar de nuestra pobreza”

Pág. 65 y ss. “El encuentro personalizado, fecundo, exigente, dinámico, gozoso, gratuito (pero no por eso deja de ser valioso lo gratuito es especialmente bello. Tiene un encanto particular. Así ocurre con los encuentros que nacen del corazón, del afecto. No brotan de la actividad, de la orden dada o de la obligación impuesta. El éxito no está mal, pero no puede ser objetivo último de nuestros encuentros. Más de una vez he podido experimentar que algunos encuentros tienen algo de milagrosos, pero no podemos olvidar que los milagros solo ocurren a quienes creen en ellos.)”

En el libro nos habla de diferentes encuentros, con uno mismo, con los demás, con la naturaleza, con Dios, del encuentro y desencuentro, del hombre con la mujer, de las culturas, con la madre tierra, de generaciones (éste me resultó llamativo porque lo he vivido, lo vivo en primera persona por amistades que me sacas algunos años, y me resulta enriquecedor realmente). “Cuesta que un joven se encuentre con una persona de edad media y que pueda convivir bien e interaccione adecuadamente. Es otro su lenguaje, las aspiraciones, la distribución del tiempo, el modo de vestir, las canciones, la forma de enfrentarse al trabajo y de situarse frente al dinero, el tiempo, la manera de constituir y vivir la realidad familiar. No es fácil para las personas mayores aceptar el buen consejo de S. Benito << Dios inspira a menudo al más joven lo que es mejor>>. Sin embargo, es mula la riqueza que adquiere un grupo cuando está integrado por personas de generaciones diferentes y que son capaces de llevar adelante y proyecto común. Este compartir es muy exigente al mismo tiempo, muy enriquecedor, pide mucha madurez en los que comienzan a andar por la vida y en los que llevan muchos años; en los cargados de experiencia y fidelidad y en los que acumulan creatividad y novedad.” Nos habla también del encuentro de religiones, entre creyentes y no creyentes, con los pobres, entre laicos y consagrados, intercongregacional, con los pueblos indígenas.

Pág. 145 “El encuentro consigo mismo, con los demás y con Cristo es una forma de vida. Formada en lo que no significa dejar de pertenecer al mundo, en la postmodernidad, o simplemente aislarse de la realidad cultural, social y política en la que estamos ubicados. Todo lo contrario. Hace creíble y significativo nuestro mensaje. Acontece en la interioridad y lleva a la expresión la comunicación y la acción”.

Pág. 147 “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello una orientación decisiva”.

Y es que:

Voy con las riendas tensas

Y refrenando el vuelo,

Porque no es lo que importa

Llegar ponto ni solo,

Sino llegar con todos y a tiempo.

LEÓN FELIPE


martes, 10 de agosto de 2010

¿PUEDE UN CRISTIANO SER EVOLUCIONISTA?




Finalmente me he decantado por hablaros no de mi última lectura, sino de una que tiene ya un tiempo de la editorial PPC, y que me prestó mi “bibliotecario personal”, pero que puede aportar algunas luces sobre cierto controvertido tema que continuamente se nos plantea, y nos planteamos los cristianos. De ella extraje lo que me pareció más importante, y realicé ciertas anotaciones que a continuación os adjunto:

LEANDRO SEQUEIROS: ¿PUEDE UN CRISTIANO SER EVOLUCIONISTA?.
(pp 99 y ss) En las últimas décadas 1980-2008 parece emerger una nueva variante del creacionismo científico, que no niega la evolución pero que ve en ella el plan de un Ser poderoso: es la corriente del diseño inteligente (ID).

(pp.121 y ss).Hay un grupo de defensores del creacionismo que aceptan una cierta cronología que no coincide con la bíblica. En una posición más cercana a los postulados actuales de la ciencia se encuentran los partidarios del llamado “Creacionismo de la Tierra Antigua” (OEC). Se incluyen todos los creacionistas que piensan y defienden con argumentos científicos que el planeta Tierra tiene muchos años, es muy antiguo; pero que es necesario el acto creador de Dios para que hayan ido apareciendo los seres vivos.

Para ellos es fundamental el hecho de que Dios es el creador, pero no insisten tanto en como es la acción de Dios para crear, aunque mantienen Dios es el agente causal directo de los cambios observados.

• Partidarios del creacionismo con huecos

• Defensores del Día de la creación= Era geológica

• Creacionismo progresionista: todas las realidades materiales creadas por Dios, pero gradualmente, según un orden de perfección.

• Creacionismo evolucionista (EC): Dios creador se sirve de la evolución para dar lugar al universo, de acuerdo con un plan prefijado de antemano por su sabiduría infinita.

Tendencias que defienden la evolución biológica. (pp.124- 127)

Evolucionismo teísta (TE): Defienden el hecho físico y biológico de la evolución. Creen que Dios interviene, pero no actúa directamente sino por causas segundas. Dios mantiene las condiciones para que la evolución, como proceso natural sea posible. Mantiene las leyes naturales pero actúan en momentos puntuales como en la aparición del a humanidad o el nacimiento de un nuevo ser humano.

Compatibilidad entre creer en la evolución y creer en Dios. (pp.168-169)

Según Ayala el concepto científico de la evolución biológica no niega la noción metafísica y teológica de creación a partir de la nada y viceversa. La incertidumbre de las teorías de la ciencia no arroja dudas acerca de la evolución, del mismo modo que el hecho de no conocer todos los detalles acerca del universo no nos hace dudar de la existencia de las galaxias. La religión y ciencia no están en oposición, se ocupan de diferentes ámbitos de la realidad. Podrían ser vistas como complementarias. Las preguntas sobre el significado y el propósito del mundo y de la vida humana sobrepasan a la ciencia, la religión las responde.

Conclusión (pp.204-209)

Los partidarios del diseño inteligente no niegan la evolución, pero afirman que la formación de determinadas estructuras complejas no se puede haber producido por acontecimientos casuales, sino que ha requerido intervenciones particulares de Dios en el curso de la evolución y responde a un proyecto inteligente.

La Biblia habla de una dependencia radical de todos los seres con respecto a Dios, y de un diseño, pero no dice como se ha realizado. La observación empírica percibe la armonía del universo, que se basa sobre leyes y propiedades de la materia y remite necesariamente a una causa superior, no como una demostración científica sino sobre la base de un razonamiento riguroso. Negarlo sería una afirmación ideológica y no científica. La ciencia en cuanto tal, con sus métodos, no puede demostrar, pero tampoco excluir, que se haya realizado un diseño superior, sean cuales sean sus causas, pero que en apariencia parecen casuales o reducirlas exclusivamente a causas naturales. Lo que a nosotros nos parece casual debe estar ciertamente pensado y querido en la mente de Dios. El proyecto de Dios sobre la creación puede realizarse a través de las causas segundas con el curso natural de los acontecimientos, sin que haya que pensar en intervenciones milagrosas que orientan en otra dirección. “Dios no hace las cosas sino que trabaja de manera que se hagan” observaba Teilhard Chardin

Por otro lado el elemento espiritual que caracteriza al hombre no puede emerger de las potencialidades de la materia. Maritain observaba que la trascendencia del hombre, debida al alma: Gracias a la intervención final de una elección libre y gratuita operada por Dios creador que trasciende todas las posibilidades de la naturaleza material. La naturaleza tiene la potencialidad de acoger el espíritu según la voluntad de Dios creador, pero no puede producirlo por sí sola.

Para concluir en una visión que va más allá del horizonte empírico, podemos decir que no somos hombres por azar y tampoco por necesidad, y que la aventura humana tiene un sentido y una dirección marcada por un diseño superior.


Publicado por: CRISTINA ISABEL CARRETERO ESTEBAN

jueves, 8 de abril de 2010

Gabriel García Márquez


Me llegó a mi correo hace meses, bajo el título “se despide un genio”, y es una de esas cosas, que no pude borrar. Yo también desearía saber vivir así.


“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta
de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo
lo más que pudiera”.

Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva
pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que
significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que
cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría
cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás
duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me
tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi
cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar
que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que
envejecen cuando dejan de enamorarse!

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese
a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez,
sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He
aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la
montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma
de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su
pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene
atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro
hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero
realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me
guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir,
te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el
guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te
quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para
hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que
nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te
olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy
puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no
esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega,
seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una
sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para
concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que
los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles
“lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las
palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor
la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos
y seres queridos cuanto te importan.”

miércoles, 7 de abril de 2010

Lo de siempre cuando falta - José Mª R. Olaizola




Porque somos unos estúpidos que a veces no vemos cosas, yo intento verlas, pero aun así este poema produce escalofríos.

Lo de siempre cuando falta

Sólo entonces,
cuando faltas
me doy cuenta de tu presencia tan cotidiana.
Sólo entonces,
cuando callas
siento nostalgia de tu verso,
de tu canto,
de tu verbo,
de tu risa.
Sólo entonces me doy cuenta
de que el amor es eso tan cotidiano.
Y entonces
lo de siempre se vuelve nuevo,
la costumbre cobra vida,
la rutina es fiesta.
y al volver a verte, sin que quizás lo notes,
exulto.

José Mª R. Olaizola.

Balada del mal genio - Mario Benedetti





Porque habla de mi, y de ti, porque todos alguna vez nos hemos sentido así:

BALADA DEL MAL GENIO

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse,
y me hallo solidariamente cretino,
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.
Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.
Hay días que ni siquiera son oscuros,
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión;
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.
Días en que uno sabe que hace mucho era bueno;
¡bah...! tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de un jabón perfumado,
y aquello sí era auténtica melancolía,
y no este malsano, dulce abrruimiento.
Bueno, esta balda, sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.


Mario Benedetti

El Principito - Antoine de Saint Exupéry


Porque a veces nos sentimos, somos, la rosa , el zorro, incluso el propio Principito, os dejo un extracto, creo que lo mejor del libro.



CAPÍTULO XXI

Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día - dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio la vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...
- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- ¿Qué significa "domesticar"?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, ¿qué buscas?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – ¿Qué significa "domesticar"?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. ¡Es bien molesto! También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."
- ¿Crear lazos?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...
- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...
- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- ¿En otro planeta?
- Sí.
- ¿Hay cazadores en aquel planeta?
- No.
- ¡Eso es interesante! ¿Y gallinas?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá lejos, los campos de trigo? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Y eso es triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. ¡Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado! El trigo, que eFragmento Principitos dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor... ¡domestícame! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
- ¿Qué hay que hacer? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
- ¿Qué es un rito? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. ¡Entonces el jueves es un día maravilloso! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Entonces no ganas nada!
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.

Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo...
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo con el corazón se puede ver con claridad. Lo esencial es invisible a los ojos. - Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo.
...
- La última vez que lo vi, estaba sentado en un trigal.