¿Son huellas en la arena?, sí, porque como los pies que caminan por ella todo lo que transcurre en nuestra vida se marca en nosotros, a veces la tormenta traerá olas que borren esas pisadas, otras soplará el viento, otras solo serán acaricidas por el mar, hasta formar parte de él. Como esas huellas nuestra existencia es efímera, pero ocupamos un momento en el tiempo, un lugar en la orilla, un instante cargado de belleza.

martes, 23 de noviembre de 2010

JESÚS CABELLO



La entrada de hoy va a un chaval estupendo que conocí gracias a mi amigo Ángel. Es un cantautor maravilloso, y yo no podría definirlo mejor de lo que se define él en su web:

"Cantante, guitarrista y compositor. Profesor en contacto con la temperamental vida de los adolescentes. Hijo y hermano, testigo de la Gracia derramada dentro de la familia. Esposo de una mujer maravillosa. Pero sobre todo, cristiano; consciente y convencido de que Dios camina a nuestro lado. Me reconozco un privilegiado en esta vida. No puedo más que compartirla contigo"
http://www.jesuscabello.es/


Os invito a escuchar sus canciones, oración, melancolía, silencio enamorado... todas fantásticas, por las fehcas a las que nos aproximamos os dejo una de ellas, Navidad.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Y HOY, HABLARÉ DE TI, DE UN ABRAZO, DE UN AMIGO.


Y es que, hoy es un día de esos en que necesito un abrazo, lo llevo necesitando desde hace ya unos días, el abrazo de un amigo, ese sincero y cálido que te agarrota el alma y te hace un nudo en el estómago, ese que hace que se pare el tiempo y te abstrae de todo, de tu alrededor, de tus tristezas, de tus pensamientos, de tus prisas, de tus miedos, incluso de ti misma… Uno de esos que se clavan en el corazón y se graban en la memoria, que te emociona, o tal vez te calma y serena, te alivia, un abrazo  único, de los que se dan en pocas ocasiones y con un sentimiento especial, entre dulce y tierno, entre protector y reconfortante, un abrazo de los que tienes que pedir, o de que leen en tus ojos que deseas recibir. 

Por eso hoy, me acuerdo de los mejores abrazos que he recibido en mis 25 años, tienen nombre y apellidos, y se han producido en distintas épocas de mi vida, algunos los he tenido de valientes en la materia sin miedo a mostrar su calidez en momentos muy clave, otros de expertas en demostrarte lo importante que eres en su vida y lo mucho que te quieren, y los últimos de un inexperto amigo que a base de pedírselos ha aprendido a darlos por fin con todo el corazón y algunos serán inolvidables…me hacen sonreir y hoy necesito uno de esos...

"Un amigo es más que un terapeuta o un confesor,
aun cuando un amigo pueda a veces curarnos
y ofrecernos el perdón de Dios.
Un amigo es esa otra persona con la cual podemos compartir nuestra soledad,
nuestro silencio y nuestra oración.
Un amigo es esa otra persona con quien podemos mirar un árbol y decir: 'Mira, ¡qué hermoso es!', o sentarnos en la playa y mirar como cae el sol.
Con un amigo no tenemos que decir ni hacer nada especial.
Con un amigo podemos permanecer en silencio y saber que Dios está allí, con los dos". 

Henri Nouwen. El Amigo. Palabras con Henri Nouwen

LA AMISTAD


Y un adolescente, dijo:

Háblanos de la amistad.

Y él respondió, diciendo:

Vuestro amigo es a la medida de vuestras necesidades. Él es el campo que sembrais con cariño y cosechais con agradecimiento. Es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar. Pues vais a él con vuestro hambre y lo buscais en procura de paz.

Cuando vuestro amigo manifiesta su pensamiento, no teméis el "no" de vuestra propia opinión, ni ocultáis el "sí". Y cuando él se calla, vuestro corazón continúa escuchando a su corazón. Porque en la amistad, todos los deseos, ideas y esperanzas, nacen y son compartidas sin palabras, en una alegría silenciosa.

Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis. Pues lo que amáis en él, puede tornarse más claro en su ausencia, como para el alpinista aparece la montaña más clara, vista desde la planicie. 

Y que no haya otra finalidad en la amistad que no sea la maduración del espíritu. Pues el amor que procura otra cosa que no sea la revelación de su propio misterio, no es amor, sino una red tendida, y sólo lo inútil será en ella atrapado.

Y que lo mejor de vosotros mismos sea para vuestro amigo. Si él debe conocer el flujo de vuestra marea, que conozca también su reflujo.

Pues, ¿qué será de vuestro amigo si sólo le buscáis para matar el tiempo? Buscadle siempre para las horas vivas. Pues el papel del amigo es el de henchir vuestras necesidades, y no vuestro vacío.


Y en la dulzura de la amistad, que haya risa y compartir de placeres. Pues en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor.

Kahlil Gibran. El profeta.

lunes, 18 de octubre de 2010

La familia no tiene un papel subsidiario





La familia es una unidad de vida interna con valores inalienables, parece que últimamente hablar de valores es como hablar de verdades vacías. Resulta curioso como hemos llegado a una fase tan importante y colmada en el terreno del desarrollo social que sin embargo no se corresponde con el moral o ético. Dichos pilares de cualquier sociedad deben fraguarse en la familia, pero ésta se encuentra acosada y desamparada a la hora de fomentarlos. El Estado debe actuar de forma subsidiaria, pero parece querer incluir su propia dogmática, y se hace otorgar el título de guardián poniendo en cuestionamiento la institución con más arraigo, o al menos privándola de derechos, es difícil encuadrar a la familia pero no se puede prescindir de ella dejando crecer árboles sin raíces.

Incontables padres aceptan un papel secundario haciendo dejación de una paternidad responsable, olvidando que son ellos los principales educadores de sus hijos, y el resto de instituciones lo son de forma auxiliar. La identidad personal nace en casa, con una ética y convicciones, inculcadas en el seno familiar. No pretendo dramatizar, pero vivimos una crisis insostenible, donde debe esclarecerse sin lugar a grietas, sin lugar no a luagunas, sino a mares enteros, que los mayores pedagogos SON LOS PADRES, son ellos, los principales encargados de educar el intelecto y la moral, de forjar la personalidad del niño, para convertirlo en un adulto de loables valores.

 ¿Será que no se cree en la familia por lo que hay pocos ofrecimientos para ella?. Ignoran que ésta es escuela de humanidad, cátedra donde se aprende a vivir como personas, lo que ayuda a entender el sentido de la vida, y comprender la responsabilidad y capacidad para el amor, para sí, y con los demás.

Estamos condenados a un futuro de miseria y empobrecimiento personal, abocados al fracaso, si no criamos a los hijos desde la búsqueda de virtudes que les engrandezcan como personas, pero esa labor no nace únicamente en leyes, proclamas del Estado, ni en las escuelas, ni en los medios de comunicación -obviamente ahí es donde menos nacen-, sino que brota, germina, en la familia, no es cuestión de nuevas leyes, o nuevas asignaturas que sobrepasan las competencias de la escuela, sino de un cambio integral de la persona, hacer de una correcta educación no en un ámbito de la vida, sino un MODELO DE VIDA, ésto se desarrolla en una educación con conocimiento de causa, con implicación absoluta, dejando de prestar tanta atención por parte del Estado a la galería, al prestigio social, y no, a lo que en realidad importa, la persona, el individuo, el adulto en potencia.

Hay chavales, hijos de la nueva generación verdaderamente maravillosos, yo creó en lo que está por venir, quiero creer, pero también algunos chavales, dictadores del hogar, en su tiranía, en su falta de escrúpulos que forman el día a día de muchos adolescentes pasa por unos cimientos de corcho, suelos de papel y paredes de paja; y por menosprecio de las funciones paternas, bien por decisión de los progenitores, bien por vejación de su labor en pro de una mayor inclusión estatal. Ni autócratas que eduquen a base de bofetadas, ni progresismo mal entendido, que permita pasar de la libertad al libertinaje, sino un ejercicio de educación desde la convicción sana, la labor de padre, desde el cariño y la firmeza, desde la ternura del beso y el abrazo, a la regañina a tiempo, impidiendo que el Estado socave funciones que no son de su incumbencia y reclamando protección a una institución de la que todos somos miembros.


viernes, 15 de octubre de 2010

RESCATANDO UNA ESTRELLA DE MAR



Encontré esta historia en una web, mientras navegaba buscando una dinámica para los chavales de un grupo con el que colaboro, me pareció bonita, así que para vosotros:


Había una vez un sabio que solía ir a la playa a escribir. Tenía la costumbre de caminar por la playa antes de comenzar su trabajo. Un día, mientras caminaba junto al mar, observó una figura humana que se movía como un bailarín. Se sonrió al pensar en alguien bailando para saludar el día. Apresuró el paso, se acercó y vio que se trataba de un joven y que no bailaba, sino que se agachaba para recoger algo y suavemente lanzarlo al mar. A medida que se acercaba saludó:

- "Buen día, ¿Qué está haciendo?" -

El joven hizo una pausa, se dio vuelta y respondió:

- "Arrojo estrellas de mar al océano".

- "Supongo que debería preguntar ¿Por qué arrojas estrellas de mar al océano?", dijo el sabio.

El joven respondió:

- "Anoche la tormenta dejó miles de estrellas en la playa, hoy hay sol fuerte y la marea está bajando, si no las arrojo al mar, morirán".

- "Pero joven, replicó el sabio, no se da cuenta que hay cientos de kilómetros de playa y miles de estrellas de mar, ¿Realmente piensa que su esfuerzo tiene sentido?" -

El joven escuchó respetuosamente, luego se agachó, recogió otra estrella de mar, la arrojó al agua y luego le dijo:

- "Para aquélla, sí tuvo sentido".

La respuesta sorprendió al hombre. Se sintió molesto, no supo qué contestar y regresó a su cabaña a escribir.

Durante todo el día, mientras escribía, la imagen de aquel joven lo perseguía. Intentó ignorarlo, pero no pudo. Finalmente al caer la tarde se dio cuenta que a él, el científico, a él, el sabio, se le había escapado la naturaleza esencial de la acción de aquel joven. Él había elegido no ser un mero observador en el Universo y dejar que pasara ante sus ojos. Había decidido participar activamente y dejar su huella en él.

Se sintió avergonzado y esa noche se fue a dormir preocupado.

A la mañana siguiente se levantó sabiendo que debía hacer algo.

Se vistió, fue a la playa, encontró al joven y pasó el resto de la mañana arrojando estrellas de mar al océano.

... Nada puedo hacer para solucionar las penas del mundo, pero puedo hacer mucho para colaborar en el pedacito de mundo que me toca...


miércoles, 13 de octubre de 2010

FLECHAS AMARILLAS





Flechas amarillas, desde que leí esas dos palabras hará ya un año en el libro Peregrinar por dentro y por fuera. Guía interior para peregrinos y caminantes, de Rodríguez Olaizola, que me regaló un buen amigo, se quedaron grabadas en mi cabeza, en algún lugar muy al fondo, latentes, y no fue hasta que hace unos meses volví de Galicia, de hacer el Camino de Santiago, cuando empezaron a retintinear  en ella. Comencé a hacerme preguntas por los verdes y arduos montes Lugo, donde esas flechas señalaban la dirección que tomar, el sendero seguro, cada vez que veíamos una, la sensación de alivio que nos envolvía es difícil de explicar, demasiado intensa por esos momentos en los que caminábamos kilómetros sin advertirlas, a veces con la sola y débil luz de la linterna en mitad de la noche, una luz tenue que ni siquiera bastaba para no tropezar. Pero, esas flechas tenían un significado oculto, uno, más allá de decirte donde estaba el km 0, eran también la base de una reflexión que me abordaría en mi viaje.

¿Quiénes eran mis flechas amarillas en la vida?. Supe la respuesta a esa pregunta con una inmediatez que no albergaba dudas, sin embargo, la cuestión entonces era por qué. Tal vez lo son, porque como esas flechas, nos señalan el camino cuando hay una encrucijada en nuestra vida, porque si bien, en ocasiones, no tienen la respuesta correcta a nuestras preguntas, a nuestras dudas, a nuestras incertidumbres, aunque a veces ni siquiera tienen respuesta, siempre están ahí para escucharnos, para darnos pistas, para plantearnos la pregunta desde otra perspectiva, a veces simplemente para abrazarnos con toda su ternura. Cuando estamos cerca, nos envuelve un sosiego, una serenidad, una seguridad… , porque nos sentimos protegidos, simplemente compartiendo el silencio a su lado. Son personas que animan con su simple presencia, y que tirando de su experiencia en la vida nos ayudan a orientarnos, su reflexión tranquila a observar el horizonte con optimismo, con más luz de la que creíamos que tenía, a vislumbrar la senda correcta, quizá no la más rápida, quizá no la más fácil. Quizá incluso, pueden cometer errores en su orientación como flechas amarillas, que no están claras en el camino, pero al menos su referencia nos transmite calma, pues son una ayuda, fuente de paz y claridad. 

¿Qué tienen?, caminan paralelos a la utopía, porque la esperanza es su compañera de viaje, a veces, te regalan el que formes parte de su vida compartiendo sus propias tristezas y sus gozos. Irradian alegría a su paso, escuché una canción que hablaba de ellos, y era cierta su letra, pues algunos sacan lo mejor de sí en la tierra, porque viven con su mirada puesta en el cielo. Nos causan admiración por como son, por como sienten, por lo que desprenden, porque intentan encontrar lo mejor en los demás, dando igualmente lo mejor. Quizá puedan fallar en ocasiones, como he dicho, son humanos, por tanto imperfectos, pero, son dueños de una luz interior, que te hace saber que Dios les cuida, por ello, debemos darle gracias por haberlos cruzado en nuestro camino. Son esas personas, con una dulzura en su forma de mirarte que acompañan con una leve y casi imperceptible sonrisa, con la que sabes sentirte comprendida, con la que la certeza de que eres importante para esa otra persona que se preocupa por ti, te hincha el pecho, y te hace en un suspiro soltar el aire que aprisionan tus pulmones.

Acaso, su labor ni siquiera es marcar la ruta, sino quizá solo es eso, saber que están ahí, para ti, porque aunque los tape algún matorral, aunque no se dejen ver en kilómetros,… están. Y es que, a veces, agobiados, golpeamos una piedra con nuestros torpes y cansados pies, y viene a chocar en ellas, porque somos así de brutos, y no nos damos cuenta de que las podemos desconchar un poco. Es entonces, cuando debemos reaccionar a tiempo y arreglar lo que estropeamos, demostrándoles que las querríamos en nuestro caminar, no por egoísmo, porque las necesitemos, no, sino que las querríamos siempre, porque son esenciales por su simple ser, aunque no fueras guías eso no mermaría su belleza y su importancia. Y entonces, comprendes que esas flechas tienen mucho de mágico, porque a cambio no piden nada, solo les hace felices estar ahí para ti, porque es lo que tienen, su generosidad infinita. Y tú, impotente, solo puedes darle a cambio una mano de pintura si se cuartean, sembrar de flores su alrededor, ser también paño si alguna vez el barro y la lluvia las ensucia un poco, mimarlas, cuidarlas, agradecerles todos los días de tu vida su hermoso existir, y grabar esas flechas en ti, para siempre.

jueves, 7 de octubre de 2010

LOS CAMINOS DEL SILENCIO



Ayer leí Los Caminos del silencio, de Michel Hubaut, editorial PPC. Ha sido una lectura de lo más reconfortante, una de las mejores en mucho tiempo, y más teniendo en cuenta que el día anterior El vencedor está solo de Paulo Coelho, me dejó un poco decepcionada, imagino que éste autor que me entusiasmó con El Alquimista tiene difíl volver a conseguir en mí aquellas sensaciones, pero yo sigo confiando en él, leyendo sus libros, y sus artículos (éstos últimos bastante a la altura de lo que espero de él), quizá algún día recobre el espíritu de ese libro. Pero, como iba diciendo, mi lectura de ayer, fue realmente fascinante, me tocó el corazón, y me llevó a la reflexión. Os dejo algunas notas que tomé del libro, y así quizá os anime a comprarlo.

“El silencio es una necesidad vital, para el hombre, como el aire que respira, como el pan del que se alimenta. Pues no está en juego su propia identidad, sino también la calidad de sus relaciones y el porvenir de toda su vida social”.

Cap 1. ¿Acaso hoy en día se reserva el silencio a los enfermos y a los muertos (en referencia al cartel de y al toque de corneta).

Cap. 2 “Es una necesidad urgente que volamos a encontrar los caminos del silencio. […] Recuperar el sabor de los placeres sencillos. El de caminar al alba por la orilla del mar. Respirar por todos los poros de nuestra piel el aroma de la brisa marina de nuestra tierra natal. Escuchar el rugido de las olas o el chapotear regular del flujo y reflujo del agua, eco de nuestra milenaria historia. Escuchar el silencio de las cumbres nevadas cuya majestuosidad nos habla de la pequeñez del hombre y también de su grandeza pues es causante de su propia insignificancia […].

Pero veremos que ese descanso físico no es sino una etapa. El silencio no es solo una ausencia de ruidos. Debe acompañarse del silencio psicológico para abrir la puerta a otros niveles de silencio, el de la conciencia y el del alma del corazón que escucha al espíritu.”

Cap 3. “La primera etapa del aprendizaje del silencio consiste a menudo en volver a aprender a familiarizarse con esas mil y una pequeñas notas que componen la música del silencio […]. Mira y escucha un árbol, una flor, un guijarro […] el lamento del viento, el crepitar del fuego, el silencio del sol poniente. Y silencio incluso del mar que rige.

Aquel que no sabe escuchar la música de la creación no sabrá escuchar a los demás, y menos aun percibir el silencio de Dios”

Cap 14. “Es ante todo en el nivel del diálogo interior consigo mismo donde el hombre trata de leer y comprender su propia historia, su pasado, su presente y sus proyectos, analizar sus triunfos y sus fracasos, sus sueños y sus decepciones, sus alegrías y sus penas, en resumen unificar su vida a largo plazo, so pena de ser un tapón de corcho que avanza al capricho de las olas del paso del tiempo.”

Cap 15. “Pero el drama del hombre moderno consiste en que, al haber desertado de su ´corazón´ ya ni siquiera sabe que posee una ´vida interior´. Por consiguiente ¡tiene miedo al silencio, que confunde con el vacío!. Guardar silencio es una manera de preparar nuestro ´corazón´ para acoger el deseo del Espíritu en nosotros. La oración cristiana surge ante todo en el silencio, no de una necesidad o de un temor del hombre, sino de una llamada al interior del Espíritu, la oración amiga en la iniciativa de un Dios Amor que desea colmarnos con su presencia”

Cap 28. ORACIÓN PARA OBTENER LA GRACIA DEL SILENCIO

“Señor, concédeme

no el silencio que me hace prisionero de mí mismo,

sino el que me libera y abre en mí espacios nuevos,



no el silencio del cuerpo agotado por los paraísos artificiales,

sino el del alma que respira en el umbral de tu reino,



no el silencio del temor a los demás y al mundo,

sino el que me acerca a todo hombre de la creación,



no el del egoísmo, frío, indiferente y altivo,

sino el que arraiga, fortalece y purifica la ternura del corazón,



no el silencio de la ausencia vacía, del monólogo solitario,

sino el del encuentro, de la intimidad en tu presencia,



no el silencio de la cobardía o la resignación,

sino el que prepara para el combate por la verdad,



no el silencio de los excluidos, de los que no tienen voz,

sino el que alimenta la fuerza de los pueblos que se levantan,



no el silencio del hombre que huye,

sino el del hombre que te busca,



no el silencio del hombre que cavila sin tregua sobre sus fracasos,

sino el que reflexiona para descubrir sus causas,



no el silencio de la noche de la desesperación

sino el que aguarda la luz de la aurora, de la esperanza,



no el silencio del rencor, del odio, de la venganza,

sino el del sosiego y el perdón,



no el silencio del locuaz, lleno de palabras, lleno de sí mismo,

sino el del corazón que escucha el murmullo del Espíritu,



no el silencio del invadido por demasiadas preguntas sin respuesta,

sino el de la maravilla y la adoración,



no el silencio del olvido de la tumba, de la muerte,

sino aquel en el que la materia se recarga de energía del Resucitado,

en espera de una vida nueva en tu luz…”

viernes, 27 de agosto de 2010

ENCONTRARSE ES TODO




Debido al abandono al que me encuentro sometida por parte de mi bibliotecario personal, que en los últimos meses no me ha prestado ninguna lectura, decidí refugiarme en los clásicos, valores seguros en los que imbuirme durante algunas horas, pero he de admitir que no me he sentido cómoda del todo, está bien para ocupar el tiempo, y para que un amante de la escritura aprenda buena técnica, pero tal vez mis elecciones no han sido todo lo acertadas que debieran porque no he sentido ese palpitar del corazón que siempre me provoca un libro entre las manos, no me quejo del tiempo dedicado pues tienen una calidad literaria que las novelas que pretenden tener algo de pseudo-históricas, tipo best-seller no alcanzarán a tener ni en brazos de Morfeo, pero…desobedeciendo el intelecto y la amplia formación técnica que me pueden proporcionar, decidí pedir prestado a la Biblioteca Nacional Encontrarse es todo de José María Arnaiz, un libro que estuve a punto de comprar para mi amigo Rober hace cosa de un año, pero que finalmente rechacé por otro del que un día pondré alguna nota en el blog. Dentro de las lecturas de su campo no es quizá la que más me ha aportado, pero tiene algunas notas interesantes que he decidido compartir con vosotros.

El objetivo principal del ejemplar, como el propio autor establece, consiste en reafirmar el sentido y el valor del encuentro en la existencia humana. “Si queremos una vida personal, familiar, social y cristiana que sea alternativa a la actual, necesitamos colocar en el centro de nuestras opciones la perspectiva del encuentro […] que posee una gran capacidad transformadora; nutre nuestro espíritu. Hace pasar de la tristeza al gozo, de la oscuridad a la luz, de la debilidad a la fuerza, del rechazo a la acogida”.

Pág. 60. “la escucha, tal como la hemos descrito, no es un acto de cortesía, dejar hablar a otro para después decirle que está en lo cierto, o bien equivocado. Escuchar es mucho más que oír; es una actitud, un modo de ser que compromete a toda la persona. Cuando uno se dispone a escuchar, lo hace con todo su ser, con su cuerpo, con su alma y con lo más hondo de su corazón. Escuchar tiene que ver con los sentidos, con la inteligencia, la voluntad, con la disponibilidad para abrirse y dejarse tocar poa la voz del otro. No es pasivo, es el primer paso para el diálogo verdadero y para el encuentro.”

Pág. 62. “El encuentro lleva a la comunión […] de la comunión se pasa al servicio, a la ayuda. Uno se abre a las necesidades de los demás. El servicio nos saca de las propias fronteras; nos lleva a dar de nuestra pobreza”

Pág. 65 y ss. “El encuentro personalizado, fecundo, exigente, dinámico, gozoso, gratuito (pero no por eso deja de ser valioso lo gratuito es especialmente bello. Tiene un encanto particular. Así ocurre con los encuentros que nacen del corazón, del afecto. No brotan de la actividad, de la orden dada o de la obligación impuesta. El éxito no está mal, pero no puede ser objetivo último de nuestros encuentros. Más de una vez he podido experimentar que algunos encuentros tienen algo de milagrosos, pero no podemos olvidar que los milagros solo ocurren a quienes creen en ellos.)”

En el libro nos habla de diferentes encuentros, con uno mismo, con los demás, con la naturaleza, con Dios, del encuentro y desencuentro, del hombre con la mujer, de las culturas, con la madre tierra, de generaciones (éste me resultó llamativo porque lo he vivido, lo vivo en primera persona por amistades que me sacas algunos años, y me resulta enriquecedor realmente). “Cuesta que un joven se encuentre con una persona de edad media y que pueda convivir bien e interaccione adecuadamente. Es otro su lenguaje, las aspiraciones, la distribución del tiempo, el modo de vestir, las canciones, la forma de enfrentarse al trabajo y de situarse frente al dinero, el tiempo, la manera de constituir y vivir la realidad familiar. No es fácil para las personas mayores aceptar el buen consejo de S. Benito << Dios inspira a menudo al más joven lo que es mejor>>. Sin embargo, es mula la riqueza que adquiere un grupo cuando está integrado por personas de generaciones diferentes y que son capaces de llevar adelante y proyecto común. Este compartir es muy exigente al mismo tiempo, muy enriquecedor, pide mucha madurez en los que comienzan a andar por la vida y en los que llevan muchos años; en los cargados de experiencia y fidelidad y en los que acumulan creatividad y novedad.” Nos habla también del encuentro de religiones, entre creyentes y no creyentes, con los pobres, entre laicos y consagrados, intercongregacional, con los pueblos indígenas.

Pág. 145 “El encuentro consigo mismo, con los demás y con Cristo es una forma de vida. Formada en lo que no significa dejar de pertenecer al mundo, en la postmodernidad, o simplemente aislarse de la realidad cultural, social y política en la que estamos ubicados. Todo lo contrario. Hace creíble y significativo nuestro mensaje. Acontece en la interioridad y lleva a la expresión la comunicación y la acción”.

Pág. 147 “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello una orientación decisiva”.

Y es que:

Voy con las riendas tensas

Y refrenando el vuelo,

Porque no es lo que importa

Llegar ponto ni solo,

Sino llegar con todos y a tiempo.

LEÓN FELIPE


martes, 10 de agosto de 2010

¿PUEDE UN CRISTIANO SER EVOLUCIONISTA?




Finalmente me he decantado por hablaros no de mi última lectura, sino de una que tiene ya un tiempo de la editorial PPC, y que me prestó mi “bibliotecario personal”, pero que puede aportar algunas luces sobre cierto controvertido tema que continuamente se nos plantea, y nos planteamos los cristianos. De ella extraje lo que me pareció más importante, y realicé ciertas anotaciones que a continuación os adjunto:

LEANDRO SEQUEIROS: ¿PUEDE UN CRISTIANO SER EVOLUCIONISTA?.
(pp 99 y ss) En las últimas décadas 1980-2008 parece emerger una nueva variante del creacionismo científico, que no niega la evolución pero que ve en ella el plan de un Ser poderoso: es la corriente del diseño inteligente (ID).

(pp.121 y ss).Hay un grupo de defensores del creacionismo que aceptan una cierta cronología que no coincide con la bíblica. En una posición más cercana a los postulados actuales de la ciencia se encuentran los partidarios del llamado “Creacionismo de la Tierra Antigua” (OEC). Se incluyen todos los creacionistas que piensan y defienden con argumentos científicos que el planeta Tierra tiene muchos años, es muy antiguo; pero que es necesario el acto creador de Dios para que hayan ido apareciendo los seres vivos.

Para ellos es fundamental el hecho de que Dios es el creador, pero no insisten tanto en como es la acción de Dios para crear, aunque mantienen Dios es el agente causal directo de los cambios observados.

• Partidarios del creacionismo con huecos

• Defensores del Día de la creación= Era geológica

• Creacionismo progresionista: todas las realidades materiales creadas por Dios, pero gradualmente, según un orden de perfección.

• Creacionismo evolucionista (EC): Dios creador se sirve de la evolución para dar lugar al universo, de acuerdo con un plan prefijado de antemano por su sabiduría infinita.

Tendencias que defienden la evolución biológica. (pp.124- 127)

Evolucionismo teísta (TE): Defienden el hecho físico y biológico de la evolución. Creen que Dios interviene, pero no actúa directamente sino por causas segundas. Dios mantiene las condiciones para que la evolución, como proceso natural sea posible. Mantiene las leyes naturales pero actúan en momentos puntuales como en la aparición del a humanidad o el nacimiento de un nuevo ser humano.

Compatibilidad entre creer en la evolución y creer en Dios. (pp.168-169)

Según Ayala el concepto científico de la evolución biológica no niega la noción metafísica y teológica de creación a partir de la nada y viceversa. La incertidumbre de las teorías de la ciencia no arroja dudas acerca de la evolución, del mismo modo que el hecho de no conocer todos los detalles acerca del universo no nos hace dudar de la existencia de las galaxias. La religión y ciencia no están en oposición, se ocupan de diferentes ámbitos de la realidad. Podrían ser vistas como complementarias. Las preguntas sobre el significado y el propósito del mundo y de la vida humana sobrepasan a la ciencia, la religión las responde.

Conclusión (pp.204-209)

Los partidarios del diseño inteligente no niegan la evolución, pero afirman que la formación de determinadas estructuras complejas no se puede haber producido por acontecimientos casuales, sino que ha requerido intervenciones particulares de Dios en el curso de la evolución y responde a un proyecto inteligente.

La Biblia habla de una dependencia radical de todos los seres con respecto a Dios, y de un diseño, pero no dice como se ha realizado. La observación empírica percibe la armonía del universo, que se basa sobre leyes y propiedades de la materia y remite necesariamente a una causa superior, no como una demostración científica sino sobre la base de un razonamiento riguroso. Negarlo sería una afirmación ideológica y no científica. La ciencia en cuanto tal, con sus métodos, no puede demostrar, pero tampoco excluir, que se haya realizado un diseño superior, sean cuales sean sus causas, pero que en apariencia parecen casuales o reducirlas exclusivamente a causas naturales. Lo que a nosotros nos parece casual debe estar ciertamente pensado y querido en la mente de Dios. El proyecto de Dios sobre la creación puede realizarse a través de las causas segundas con el curso natural de los acontecimientos, sin que haya que pensar en intervenciones milagrosas que orientan en otra dirección. “Dios no hace las cosas sino que trabaja de manera que se hagan” observaba Teilhard Chardin

Por otro lado el elemento espiritual que caracteriza al hombre no puede emerger de las potencialidades de la materia. Maritain observaba que la trascendencia del hombre, debida al alma: Gracias a la intervención final de una elección libre y gratuita operada por Dios creador que trasciende todas las posibilidades de la naturaleza material. La naturaleza tiene la potencialidad de acoger el espíritu según la voluntad de Dios creador, pero no puede producirlo por sí sola.

Para concluir en una visión que va más allá del horizonte empírico, podemos decir que no somos hombres por azar y tampoco por necesidad, y que la aventura humana tiene un sentido y una dirección marcada por un diseño superior.


Publicado por: CRISTINA ISABEL CARRETERO ESTEBAN

domingo, 1 de agosto de 2010

Mi brazo en tu hombro




Hace unos días me llegó al email desde la página de novabella.org, que nunca me cansaré de nombrar por lo valiosa que es, el texto que os adjunto, me pareció hermoso entonces, y hoy me ha vuelto a la mente en el momento justo, y para los que no están en contacto con esa página, me parecía una pena privales de conocerlo.

Esto es lo que dice el crucificado: si te va bien, es que he puesto mi brazo derecho en tu hombro. Pero si te va mal, entonces te rodearé con mi brazo izquierdo y estarás más cerca de mi corazón



de Matilde de Magdeburgo, una de las tres grandes místicas de la abadía cirtesciense de Helfa, evocando el sueño del Crucificado que tuvo San Bernardo.


Publicado por: Cristina Isabel Carretero Esteban.