¿Son huellas en la arena?, sí, porque como los pies que caminan por ella todo lo que transcurre en nuestra vida se marca en nosotros, a veces la tormenta traerá olas que borren esas pisadas, otras soplará el viento, otras solo serán acaricidas por el mar, hasta formar parte de él. Como esas huellas nuestra existencia es efímera, pero ocupamos un momento en el tiempo, un lugar en la orilla, un instante cargado de belleza.

jueves, 20 de junio de 2013

Lo que estaba perdido


Paseaba muy de mañana, y mi mp3 ha decidido que empezase a sonar:





Tanto tiempo alejado de la casa paterna, 
tanto tiempo sin verte se me aflojan las piernas 
y me acuerdo de ti. 
Casi acostumbrado a vivir de miserias,
a saciarme en las cosas que no valen la pena. 
Necesito de ti.

 Y mi vida se ahoga si no estás, 
se me hiela la sangre en las venas, 
y me muero de ganas 
de sentarme a tu mesa y soñar 
que han brillado en mis labios la sonrisa 
del que vuelve a vivir. 

Pensativo en camino barajando respuestas 
me rebosan los ruegos que me abran tus puertas 
aunque sea a servir. 
Cavilaba todavía en las formas 
porque son nuestras la presión de las normas 
gestadas en mentes resecas sin amor.

Y acercándote abrazas la crueldad 
del que huye buscando otras vías 
y volvió fracasado... 
Y debo confesarte que me abrazas tan fuerte 
que es difícil negarte la razón. 
Cuando logre desprenderme de esta vida de perdido 
así podré decir que estoy vivo. 
Cuando logre desprenderme de esta vida de perdido 

así podré decir que estoy vivo.


Jesús Cabello

miércoles, 19 de junio de 2013

TRENES




Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes!

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida.

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo.

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo!


S.R. Lysaght

Extraído de Pastoral sj

domingo, 16 de junio de 2013

JUAN SALVADOR GAVIOTA




-¡Pero si es verdad! ¡Soy una gaviota perfecta y sin limitaciones! -Y se estremeció de alegría. […]

Entonces, mientras hablaba, sus plumas se hicieron más y más resplandecientes hasta que al fin brillaron de tal manera que ninguna gaviota pudo mirarle.
-Juan -dijo, y estas fueron las últimas palabras que pronunció-, sigue trabajando en el amor […]

Habló de cosas muy sencillas: que está bien que una gaviota vuele; que la libertad es la misma escencia de su ser; que todo aquello que le impida esa libertad debe ser eliminado, fuera ritual o superstición o limitación en cualquier forma.
-Eliminado -dijo una voz en la multitud-, ¿aunque sea Ley de la Bandada?
-La única Ley verdadera es aquella que conduce a la libertad -dijo Juan-. No hay otra. […]
-¿Por qué será -se preguntó Juan perplejo- que no hay nada más difícil en el mundo que convencer a un pájaro de que es libre, y de que lo puede probar por sí mismo si sólo se pasara un rato practicando? ¿Por qué será tan difícil? […]


-Pobre Pedro. No creas lo que tus ojos te dicen. Sólo muestran limitaciones.Mira con tu entendimiento, descubre lo que ya sabes, y hallarás la manera de volar.



miércoles, 12 de junio de 2013

PORQUE HOY ES HOY




[…] “Sólo los amigos se transforman”, dice Aristóteles. Y es esta confianza como núcleo el que encierra todas estas posibilidades de amor y de cambio. A sabiendas, que el camino es largo, está empedrado de momentos poco gratificantes más o menos duros, pero siempre necesarios. […] Victor Frankl “quien tiene un por qué, puede soportar cualquier cómo”.


sábado, 1 de junio de 2013

BARQUITOS DE PAPEL PARA MARTINA Y RUBÉN



Lo veo salir de clase, y me lanzo divertida a revolverle el pelo a cambio de la sonrisa que me regala, mientras coge en peso su mochila con ruedas -que hace más bulto que él-, y  comienza a bajar las escaleras a mi lado contándome que ha fabricado 56 barquitos de papel y que quiere terminar uno grandote. -¡Toda una flota! –le suelto, haciéndole sentir importante, mientras recuerdo como hace tan solo una semana, lloraba con desconsuelo porque se había hecho un esguince en el tobillo, y no podía ir con sus compañeros a poner multas con la policía.

Rubén, tiene 10 años, ni si quiera es mi alumno, pero sentada en la sala de profesores, concentrada en mi lectura, me partían el alma sus lágrimas como puños. Tocaba apartar los cargos, los papeles, ser persona, dar un abrazo, el que nos nace dar y a veces "tontos" retenemos. Se me ocurrió, con la intención de cesar su llanto, coger un pedazo de papel para reciclar, y abrirle las puertas de un mundo de futuras batallas navales, jugando en el río con su querida Martina, con la que no pudo estar correteando el día en que ella celebró su cumpleaños.  Hoy, me ha dicho que corre más rápido que antes, y ya recuperado, lo veo alejarse con más energía que yo después de un duro día de clase, y sé que él, que su mirada de gratitud sincera y risueña, la amistad fraguada, como la enseñanza que recibimos ambas partes, son los que dan valor a nuestro trabajo de educadores.

He leído en un nuevo blog que los poetas hacen pajaritas de papel con las páginas del diccionario. He sonreído porque me ha hecho sentir así, recordando a las contadas personas a las que yo se las he fabricado, quizá porque pretendía sentirme algo poeta con aquellos pocos que las conservan, teniendo un significado distinto según quién, aunque a la vez similar.

Poetas es lo que les falta ser un poco a los que no ahora, sino año tras año desde el día que nací han enjaulado la educación es límites que se alejan de lo que verdaderamente simboliza. Ajustando métodos, márgenes y cuestiones varias a teorizar y a ignorar la realidad práctica que se vive el día a día en la escuela.

Me avergüenza cuando se coarta la libertad de cátedra en una burocracia alejada de utilidad. Cuando se anuncia existir, pero se piden resultados que impiden a veces aplicar métodos más reales y necesarios que engrandecerían nuestra labor, y las personas que ser ejes de la sociedad en un futuro. Me preocupa cuando se usa la política y los medios, para enemistar personas que están en la misma barca, y que no saben mirarse a los ojos y comprender que deben velar por un fin mayor que el que creen. No voy a ser más clara hoy, el que quiera entender, que entienda…

Ignoro si Rubén, algún día, será naviero, arquitecto, médico, profesor, historiador… pero espero que siempre recuerde, que de algo doloroso, a veces, puede nacer algo especial como a partir de ahora ver barquitos de papel para Martina, incluso en las servilletas de cocina, aunque otras solo le toque apretar los dientes, y mirar al cielo con esperanza. Espero que alguien sepa construir un barquito de papel para otro Rubén en un futuro, que es más importante la esfera humana que la estadística, “el espíritu que la norma”. Tirar de lo que te pide el alma, antes que lo que te susurran al oído. Sacar una sonrisa a una persona que encogerse de hombros ¡y de corazón! Nosotros, no adoctrinamos, nosotros debemos aspirar a ayudar, a ser persona, y a cambio, nosotros lograremos serlo de verdad, si aprendemos a vivir en la autenticidad, nos escuchamos, y nos somos fieles, pues nuestro interior siempre nos grita lo que debemos hacer. "Dar ese abrazo a Rubén".


viernes, 31 de mayo de 2013

HECHOS DE HISTORIAS






"Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias."

Eduardo Galeano

miércoles, 29 de mayo de 2013

VICTOR




Camino aprisa, con el ceño fruncido, y las gafas oscuras puestas. No hace demasiado sol, pero me protegen del viento, y ocultan mis ojos a la mirada de los demás, o quizá ocultan a ellos de la mía. Mis pasos son enérgicos, mi cabeza cabizbaja, imbuida en mis pensamientos. Hoy, tengo demasiados. A punto de entrar a una galería comercial por la que acorto el camino para el trabajo (no suelo seguir esa ruta, tampoco ese horario, pero hoy...), veo sentado en un poyete a mi derecha, a unos 7 metros, a un hombre mendigando. A pesar de su vaso de plástico para recoger monedas, tiene buena presencia, ropa algo deteriorada, pero mira en silencio la gente pasar, todos los que pasamos de largo…

Entro en el edificio girando la cabeza para no mirarle, solemos no querer ver lo que nos duele, nos evita tomar conciencia y sufrir menos, además tras varias decepciones anteriores con gente en su misma situación, me prometí pensarlo dos veces antes de mostrar detalles de generosidad, y esta mañana, como he dicho, me siento abrumada por mis propias reflexiones. Mi ego me dice que pase, mi mirada empieza a tomar costumbre al nuevo paisaje urbano (desgraciadamente), pero… ya es tarde. Acabo de cruzar la puerta y dirijo mi pies casi sin darme cuenta al supermercado que hay dentro… quizá no unas monedas… pero ¿una fruta, por qué no? Pago, y doy la vuelta dirigiéndome al mendigo. Aún estoy 4 metros, y ya se ha puesto sonriéndome. Le doy la bolsa, y me mira fijamente con una sonrisa.

-          - Gracias
.
-        -   De nada, le sonrío con cierta ternura.

-           ¿Te puedo yo dar una cosa?

-          (guardo silencio expectante)


-          Para ti

Le sonrío nuevamente. Me ha dado una hoja de papel con un poema escrito. Le sonrío de nuevo, lo pongo sobre mi carpeta, y echo andar antes de que se me haga tarde, pero la curiosidad me puede, y lo leo sin dejar de caminar… miro hacia atrás, y le sonrío una  vez más, todo se convierte en un dar y recibir gratitud con leves variaciones en nuestro rostro, sin palabras, y él en la distancia de unos 12 metros, vuelve a sonreírme, espera mi reacción.

Acelero el paso, y tras mis gafas de sol, noto como los ojos se humedecen un poco. Recuerdo una ocasión de mi vida, en la que creí que era yo la que daba, y acabé siendo la que recibía mucho más…

He cruzado 5 semáforos, ya estoy bastante lejos, pero algo me impulsa a volverme en busca de Víctor. Ahora sé que se llama Víctor, lo pone en su escrito.

-          ¿A qué te dedicas Víctor?

-          Más bien me dedicaba.

-          Sí, bueno, eso.

-          Animador sociocultural en hoteles.

-          ¿En qué consiste eso exactamente?

-          ¿Nunca ha estado en algo así?

-          No Víctor, nunca, no sé lo que es. (Añado mientras le observo. Tiene ojos claros, barba blanca, 53 años, piel sana dentro de su situación, y buena presencia, complexión fuerte).

-          Organizaba juegos para niños, waterpolo, pin pong, clases para adultos de yoga, las actividades de ocio que suelen tener, camarero, reponedor…

-          Entiendo.

-          Hablo 5 idiomas, inglés perfecto, francés, italiano, y alemán básico. Pero un coche me atropelló un pie. Ya estoy perfectamente curado como puede ver, pero… perdí todos mis contactos después de 5 años sin trabajar… No bebo, soy abstemio, ni tampoco robo.

-          Voy a hablarlo con un par de amigos, no le prometo nada, probablemente no sirva de nada, no quiero crearle falsas expectativas.

-          Me ha dado esperanza, aunque no salga, ya es todo.

(Sus palabras me traen recuerdos, hace dos días yo misma pronuncié algo así a un amigo, por mis propias razones, mis propias estrellas que alcanzar).

-          De acuerdo, lo intento, si en una semana, exactamente una semana, consigo algo, volveremos a vernos.

-          No le diga a sus amigos mi situación (comenta avergonzado). Yo me afeito bien, me pongo ropa mejor, y tengo disponibilidad absoluta desde ya. Ya le he dicho, que no robo, ni bebo, ni tengo vicio alguno.

-          No se preocupe, mis amigos son buenas personas, su situación no les provocará rechazo, al contrario, si está en su mano la posibilidad, quizá no pueda ser, pero si lo está, no será un problema el que no tenga trabajo, sino una razón para ayudarle.

-          Quiero darle otra hoja.

-          No lo haga, le costará 5 céntimos cada fotocopia.

-          Tenga cuidado no se tropiece (dice por el bordillo que tengo detrás). Voy a contradecirle, quiero que se la quede, es la entrega de la semana pasada, y solo me cuesta 4 céntimos, me hacen precio. Y tenga el número de mi hostal por si sabe algo, ahí también me hacen precio.

-          Tranquilo, pero le repito que no tenga esperanza, son muchas las veces que de poco sirve.

-          ¿Sin eso, que nos queda? (vuelve a abofetearme con palabras que me parecen robadas a mí misma, y le sonrío)

-          Prometo intentarlo, escribiré sobre usted.

-          Me hicieron una entrevista la semana pasada…

-          Cuídese.

-          Gracias por interesarse por mí.

Niego con un gesto de mi cabeza, sonrío, me alejo colocándome de nuevo mis gafas de sol, pero esta vez, porque mi mirada está conmovida, por los misterios de Dios (gracias por des-centrarme).

PD: ¿Alguien tiene empleo para Víctor?





miércoles, 8 de mayo de 2013

Estrellas que alcanzar





“Mi abuelo solía decir, que el problema no es que no alcances las estrellas, que lo malo, es no tener ninguna estrella que poder alcanzar”


En honor de los que miran al cielo sabiendo que hay estrellas con su nombre.


miércoles, 1 de mayo de 2013

ESPERARÉ (II)






7 de noviembre de 2011

"... Esperaré a que llegue
lo que no sé y me sorprenda..."












Hay quien hablaría de personas tercas... 
yo prefiero pensar, que son personas de fe... si seguir su voz interior, así lo indica.






PRIMAVERA




En sentido amplio...

2 DE 3...